viernes, 6 de mayo de 2011

Lo dijo Bucay



" El verdadero amor no es otra cosa que el deseo inevitable de ayudar al otro para que sea
quien es"
Jorge Bucay.


Esta frase me dejó pensando. Creo que este concepto es relativo.
Me parece que el verdadero amor es el deseo inevitable de, primero ser nosotros mismos quienes debemos ser, de aceptarnos y elegir evolucionar  y que recién después viene ese deseo de ayudar al otro para que sea quien es pero no quien yo quiero que sea.... sutil pero importante diferencia.

Cuántas veces habremos tratado de cambiar al otro pensando que nuestro "modelo" era el mejor?
A lo largo de mi vida he sido víctima y victimaria de esta situación, es muy fácil caer en la trampa.

Ahora trato de dejar que las cosas fluyan, de aceptar y ver lo bueno de las personas, que siempre es mucho.
Trato de exponer mi verdad, creo yo, en forma asertiva y edificar sobre los puntos en común.

Pensando en esto, recordé una frase del último libro que estoy leyendo (posteriormente haré una entrada específica porque realmente no tiene desperdicio), la cual dice ..." Una persona indecisa deja que la inestabilidad se introduzca en todas las áreas de su vida. Si no decidimos lo que es importante en nuestra vida, terminaremos probablemente haciendo lo que es importante para otros"...

Y ahí es cuando entra el otro que tal vez con el deseo genuino de ayudarnos nos quiera hacer a su manera (en cualquier aspecto de nuestra vida) Cuán importante es la aceptación!

La pensé esta frase también desde el punto de vista relación PADRES-HIJOS en cuanto a la carrera para elegir estudiar, a la forma de vida que uno debe llevar y la verdad es que pasa. Como padre uno siempre quiere "su mejor" ideal para sus hijos y como hijos a veces si no nos decidimos ese "mandato" nos pasa por encima.

Interesante, no?
Hay tela para cortar. Uds. qué piensan?

Cariños

3 comentarios:

Fiaris dijo...

Ayer mismo escribi algo de Buscaglia que trata esto mismo.
abrazo.

Paula dijo...

Conozco una pareja que vivió algo similar a lo que decía Bucay.
Ella lo ayudó a él para que sea quién es, aún a costa de anularse a sí misma.
Ahora ella está estudiando y él no la apoya, no la apuntala, o sea, no le devuelve la gentileza.
Él no es mal tipo, pero está errado en esta situación.

Es un tema amiga!!
Soy de las que apoyan pero viendo el ejemplo que te conté, no se si sería tan generosa.
Con respecto a mi hija le dije lo siguiente: Si tenés una vocación que no te va a dar de comer dejala como hobbie, al menos mientras seas joven y estudiá algo que sí te sirva económicamente. Cuando seas más grande podrás mantenerte de algo y a la vez seguir tu vocación.

Besote amiga!!!

Petardo Contreras dijo...

Muy bueno, me gusto, pero que nadie se entere porque después me dicen puto!