martes, 12 de octubre de 2010

Himno de la Raza


Suban hoy como un himno de gloria
nuestros cantos henchidos de amor,
celebrando la magna victoria
de la raza que un mundo nos dio.

Con la quilla de su carabela
abrió al mar honda ruta Colón;
todavía perdura su estela
como lazo de luz y de unión.

Hoy América entera palpita
rebosando de gozo y solaz
y en sus brazos abiertos invita
a buscar un regazo de paz.

Argentina, la patria gloriosa
de Belgrano y del gran San Martín,
marcha al frente mostrando orgullosa
el laurel que ganó en ruda lid.

Brava y fuerte con mano segura
va empujando el glorioso timón
del progreso, cantando ventura,
con la insignia que el cielo robó.

Celebremos la homérica hazaña
de aquel genio que al pie de Isabel
con su beso nos trajo de España
sangre, lengua, heroísmos y fe.

Letra: Teodoro Palacios
Música: Celia Torrá


Ya somos grandes, sabemos que no todo lo que brilla es oro, que los "próceres" (y toda otra personalidad importante de la historia) no eran tan nobles ni tan puros como nos los vendieron en el colegio, simplemente porque eran eso, hombres. Eran imperfectos, capaces de grandes hazañas y por qué no tal vez, también, de las peores vilezas.
A pesar de esto, es más, por esto, me pareció propicio hacer mi homenaje a Cristobal Colón un hombre cuestionado en su momento, que a pesar de los pros y contras tuvo una visión, y luchó por conseguirlo.
Sin saberlo, unió dos mundos, dos culturas y cambió nuestras vidas para siempre. Tal vez si no él hubiera sido otro, pero como alguien sabio me dijo una vez, la historia no admite posibilidades.

Puede que no haya sido el mejor de los marineros, pero sin duda fue una homérica hazaña la que realizó.
Puede que posteriormente la haya "embarrado un poquito" pero no por eso debemos restarle el mérito que se merece.
Me apena que, como tantos otros grandes personajes de la historia, que dejaron su huella, haya terminado tan mal.... cito palabras de la Fundación Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.

El cuarto y último viaje fue, por lo tanto, el más azaroso de los que emprendió Colón. El incumplimiento de los objetivos, las dificultades del viaje y la propia delicada salud del Almirante explican las amargas palabras contenidas en una carta a su hijo Diego, escrita al poco de llegar:


«He servido a Sus Altezas con más diligencia y amor que los que pudiera haber empleado en ganar el Paraíso; y si en algo fallé fue porque era imposible o estaba más allá de mis conocimientos y poder. Dios Nuestro Señor, en tales casos, no pide a los hombres más que buena voluntad».

Desde ese momento, Colón vivió marginado de cualquier empresa ultramarina.
Colón vivió sus últimos días en una situación precaria, hasta que murió en Valladolid el 20 de mayo de 1506.

Aunque tal vez él ni se entere de mi homenaje, de que en la actualidad tenemos un feriado prácticamente en su honor, o al menos en el que él es un gran protagonista, pienso que sirve que enseñemos estas cosas a nuestros hijos para que sean agradecidos por el legado que hombres como nosotros nos dejaron y para que lo honremos.-

Feliz día de la Raza!

2 comentarios:

Paula dijo...

Princesa venía a dejarte un besote grande!!!

No comento este post porque detesto esta fecha y todo lo que significó la conquista de América. Contribuyo con pueblos originarios y por el amor que les tengo, y por todo lo que leí a lo largo de mi vida, prefiero llamarme a silencio. Pero no quería pasar por acá sin dejarte mi huella y decirte que leí tu post!!

Besotes hermosa!!!

pequeñita dijo...

gracia a ese hombre que emprendio una lucha y un viaje con destino a la anda hoy podemos ser felices gracias a ese hombre ahy raza
besos!