sábado, 23 de octubre de 2010

Ley de la Elección Emocional

Hablamos de nuestros sentimientos. El miedo, la ira, la culpabilidad, la felicidad,  la satisfacción, el amor. Todos ellos forman parte de la vivencia humana. No podemos esperar evitar por completo los negativos ni conocer siempre los positivos. Hay situaciones y situaciones.
Esta ley propone que reconozcamos nuestros sentimientos pero que nos neguemos a quedarnos atascados en los negativos. En otras palabras, propone asumir la responsabilidad de nuestros estados de ánimo.

La conducta diferente conduce a pensamientos diferentes que conducen a resultados diferentes. El cuerpo influye sobre la mente, que influye a su vez en el espíritu. Todos ellos actúan como uno. Todos están sometidos a nuestro control. Esta es la ley de la elección emocional, podemos elegir volvernos activos.

La ira y la hostilidad..son literalmente mortales. La ira es una emoción intensa pero pasajera contra alguien o algo. La hostilidad es el resultado de quedarse con la propia ira, se vuelve resentimiento. Sale a relucir en forma de oposición, resistencia, antagonismo. Manera difícil de vivir, opuesta a todas las leyes del bienestar...

Cuando con sinceridad aplicamos esta Ley ante estas emociones (depresión, ira, hostilidad, miedo, angustia, etc..) el auxilio está próximo. Por qué estoy tan iracundo/a? Es así cómo quiero pasar toda la tarde? Es útil mi reacción? Nos volvemos concientes y podemos hacer algo para cambiar nuestro estado de ánimo.

El aplicar seguido esta ley, disipa el miedo, refuerza la confianza necesaria que liberará muchos otros dones de la vida. Acumula fuerza interior que es inconmovible. Es autoestima de la clase mejor y más elevada. Llegamos a conocer que estamos inspirados divinamente y que tenemos unas capacidades maravillosas. Un espíritu nuevo impregna nuestro ser.

Una autoimagen más luminosa influye sobre nuestros estados de ánimo, sobre nuestra conducta y en último extremo sobre toda nuestra vida!!!

Como suelo terminar preguntando muchas veces.... Vale la pena, no?

7 comentarios:

Stella M. Alonso dijo...

Que buena reflexión!!!!!

Para tenerla en la mesita de luz para los días de mala onda.

Besos

pequeñita dijo...

vale la pena sentir!!


besos!

Paula dijo...

Vale la pena, ni hablar!!!

Tuve una época en que odié mucho y no me dejó vivir en paz ese sentimiento. Porque la persona depositaria de mi odio, si bien hacía méritos para ganarlo, había logrado desequilibrar mi eje.
Si bien no soy una bonanza de persona, no tengo pleitos con nadie, evito los problemas, y cuando estoy en un día negativo, salgo a caminar para no desquitarme con nadie, pero seguramente, si hubiese conocido esta ley, muchos sinsabores hubieran sido menores!!!

Besotes hermosa!!!!

Virginia Prieto dijo...

sin duda vale la pena!
debería haber aplicado esta ley muchas pero muchas veces

beso grande

deMónicamente dijo...

hagámosla ley...que la aprueben en el congreso!!
sencillamente, GE-NIAL!!
buena semana.
kisses

diosesargentino JULIANO dijo...

hermoso y sincero post.

Madie dijo...

Es cierto eso que decís. Es básicamente racionalizar nuestras emociones muchas veces, verdad? Sucede algo que nos genera ira... y esa ira debemos racionalizarla, pensar si sirve, qué ganamos, si podemos hacer algo respecto a lo que nos molesta, etc. Es un ejercicio diario.