martes, 28 de septiembre de 2010

La ley de la Alegría


Como prometí la primera de unas cuantas leyes del libro que estoy releyendo y al que pienso sacarle el jugo.

La ley de la Alegría es vivir la vida con regocijo. 

El regocijo: la emoción que produce el bienestar. La dicha. El gozo. La felicidad auténtica.
El bienestar verdadero es la capacidad para generar una postura regocijada ante la vida diariamente.
Esta Ley reconoce que aquello que deseamos y que esperamos determina el resultado que recibimos.
Me gustó cuando dice que quienes la buscan ver surgir tres valores:

La satisfacción, pues la vida se convierte para ellos en una experiencia fundamentalmente agradable.
La creatividad, que hace que la vida resulte interesante y nos hace desearla más.
La sabiduría, que es la recompensa colectiva para la vida con bienestar.

No es emocionante encontrar esa alegría  en todas partes? En un amanecer, en ver florecida las plantas del jardín, en cosechar limones del limonero, en dos viejitos que se miran y sonríen y caminan juntos de la mano con esa lentitud que contrasta a las corridas cotidianas del resto, en una mano amiga, en nuestros logros que nos satisfacen tanto personales como laborales.
Me hace bien cuando soy capaz de advertir de la belleza de la que estamos rodeados, ojo sin dejar de ser conciente de muchas otras cosas que también pasan y que no son tan lindas o no son lindas directamente.

Pero... la alegría es una historia intensa de amor a la vida...
No significa el fin de las lágrimas, pero sí que la vida puede ser plena a pesar de los cambios.

Dijo el poeta Walt Whitman: -" Algunas personas son una cantidad determinada de luz del sol por pulgada  cuadrada" - Esto es la alegría, es la persona de cuyo interior irradian al parecer los rayos del sol.

No piensan que vale la pena esforazarse por vivir esta Ley?
Yo sí, tengo la fortuna de conocer algunas personas y cada vez que pienso en ellas lo primero que viene a mi mente es su gran sonrisa!

Recuerdo que hace unos días encontré una versión de una canción que me gusta muchísimo y la bailé con mi niño de 2 años, vi su sonrisa, escuché los dulces acordes y fui feliz!!

Cultivemos alegría, es negocio!

El cuadro es de Pablo Picasso

7 comentarios:

pequeñita dijo...

D: por que cuando escribes asi yo no se que comentar t.t :(
almenos sabes que pase pro aqui y lei :)
besotes

Princesa Adora dijo...

es bueno o malo que no sepas que comentar????? mi deseo genuino es que aunque no comentes te sirva y te ayude a mejorar. Por algo este blog se convirtiò en esto que se convirtiò. Jajajaja.

deMónicamente dijo...

Cuando el cuerpo no tiene modo de expresión para algo sublime llora, cuando conoce las lagrimas está listo para saber que es la alegría.
muy lindo post!
kissess

Abuela Ciber dijo...

Y salud, un cuerpo que recibe tan buenos mensajes se mantien sano....o por loo menos trata de seguir lo mejor posible.

Cariños

Paula dijo...

Qué ley!!!
Coincido con Moni respecto a que cuando uno llora conoce lo que es la alegría.
Y agrego que aprende a valorarla y a disfrutar de las pequeñas cosas de la vida, esas que por falta de tiempo, muchas veces las obviamos.

Hermoso post!!!

Te dejo un beso grande!!

Fabiana dijo...

Pese a que me falta mucho por aprender para seguir transitando esta vida, hay algo que tengo muy claro: me falta creatividad. Es cierto que con ella todo se hace más atractivo, pero no me resulta fácil ponerle onda al asunto. Por eso caigo en la depre de lo rutinario.

Seguiré practicando a ver si de una vez por todas, me sale.

Besotes.

Petardo Contreras dijo...

Muy bueno y me imagino la alegria del final como para que se cumpla la ley.
Bailar nostalgicamente con tu niño debe ser impagable.
Simplemente hay que reír y divertirse mas
Beso